miércoles, 21 de mayo de 2008

Recomendaciones para las compras II

Y por fin, retomamos este tema y seguimos con los consejos. Esta vez fue por algo que me pasó a mi el otro día: Es la primera vez que una dependienta (de Zara por cierto, punto positivo para ella) al quitar el pin-alarma de seguridad de una camiseta se da cuenta de que se ha hecho un agujero con carrera ya incluida, y me la cambia sobre la marcha por otra.



Si supierais la cantidad de camisetas, vestidos (sobre todo de punto y algodón) que al llegar a casa he tenido que remendar por no ir a descambiarlos por el dichoso agujerito agrandado por el tirón de quitar el pin...


-A tener en cuenta, por mucha cola que haya una vez que hayamos pagado: Revisar la ropa nada más se pase por caja para devoluciones automáticas en caso de defectos ocasionados en caja. (También me ha pasado el episodio "mancha-de-tinta-del-boli-con-que-se-firma-el-ticket-de-haber-pasado-la-tarjeta-en-vestido-recién-comprado").

-Intentar probarse lo que se compre (si se puede y no se lleva el tiempo cronometrado, claro): Da mucha pereza ir después a descambiar lo que no te está bien, y se corre el peligro de que en una tarde se acaben las tallas y adiós al preciado modelito...

Lo mismo con los zapatos. G...reconozco que a mí también me ha pasado: no probarme el otro par (cosa que parece dar especial coraje a la persona que te atiende...es como si desconfiaras de ella o algo así), y que en la caja al final viniera, no el mismo pie que te probaste, sino un número menos. Ahí me tienes llamando a todas las tiendas de la misma cadena porque venía así de fábrica y no había más...se agotaron. Y..., o me hacía geisha de un pie, o los perdía para siempre. (Evidentemente los perdí. Hasta ahí podíamos llegar por mucha devoción que le profese a este objeto de culto).


- Deberíamos (me incluyo también) si se va completamente maquillada, tener la precaución de no rozar la ropa al ponerla-quitarla por la cabeza. Todavía me acuerdo de ese maravilloso vestidito al que dejé marcado mis labios-con-gloss y no hay forma de que salga. (Parece una carta de enamorada antigua "sellada con un beso"). Solución: Desplegar kleenex y "posarlo" sobre el rostro. Tened en cuenta que probablemente os vais a terminar llevando lo probado y si no, pensad que hay que tener en consideración a la que venga detrás tuya a probarse ese modelito.



-Sí a las Tallas L y XL: aunque se tengan tallas más pequeñas no las"despreciéis", sobre todo si son blusones o minivestidos de estas tallas más grandes. Quedan monísimos más sueltos o con cinturón y de largo no quedan tan saltones.

-Gabardinas de algodón: Esa prenda que parece tener poco uso porque en invierno da frío, y en verano calor, pero que visten tanto...Solución: ponerlas a cuerpo como si fuese un vestido camisero para sacarles el máximo partido.

-Si veis alguna prenda que os suene de haberla visto en pasarelas internacionales pero el precio no cuadra con el que tendría que tener de ser el mismo producto....¡A por ella si os gusta y queda bien!


(Colección p-v 2008 Diane Von Furstenberg)




-Y como colofón final: para evitar olvidos en lugares por los que vais pasando, intentad el truco de las matrioshkas con las bolsas. Si es posible id metiendo en la bolsa más grande lo que vayáis comprando, ya que a veces se pierde la cuenta de las bolsas que llevamos en la mano. (Además dificulta el proceso de seguir buscando modelito, coger la/s percha/s, llevarlas al probador, soltarlo todo...uff. Para que después me digan que en una tarde de compras no se hace ejercicio!)


7 comentarios:

chik dijo...

je,je,je, pero qué razón tienes!!!
también hay que tener cuidado con los olvidos de tu ropa en los probradores,la que llevas puesta para ir a comprar, vamos, y por supuesto de los complementos, que te puedes dejar tu collar favorito y monísimo colgado de la percha del probador,y........lo perdiste!

Berta dijo...

Todavía me acuerdo del sofocón! Y de llamar a la tienda por si todavía estaba, que ilusas...También te puedes dejar tu bolso colgado en el probador, creo que nos entra la euforia de las compras y nos olvidamos de todo. A mi personalmente, me entra un cosquilleo en la barriga y empiezo a colgarme prendas en el bolso, hasta que veo que me arrastran porque cada vez soy más bajita, del peso que llevo colgado. Para que al final cuando vas al probador te digan: "máximo 5 prendas.." y tengas que dejar a tu hermana fuera con las prendas restantes a la espera de que tu te las pruebes.

Pecaspatty dijo...

Me suena de algo lo que decís...jeje.

Qué razón tenéis!Hay que serenarse cuando se va de compras y que no te embargue la emoción del momento porque después se puede pagar caro...(Por la cantidad de ropa que te lleves sin control y por las cosas que te dejes olvidadas..)

pupi dijo...

Yo recomendaría también, llevar una buena amiga para que el momento de la compra sea lo más aprovechable posible, por eso que dicen en un Proverbio Gaélico: "El mejor espejo es un ojo amigo". Yo lo hago y me da muy buen resultado

Pecaspatty dijo...

Ejem, ejem... por la parte que me pueda tocar del proverbio, gracias Pupi!
Y añado otro, pero de la tierra: "Cuatro ojos ven más que dos"

Raquel dijo...

uy, bolsas matrioskas, jejejejejejeje, qué bueno! Te copiaré la expresión

Pecaspatty dijo...

Encantada de crear nuevos términos "compriles". A ver si se hace eco de ello algún ingeniero y nos materializa el invento, jejeje