
Qué pasará ahora con la marca
YSL y
Gucci Group, después de la triste noticia del fallecimiento de su diseñador
Yves Saint Laurent.
Es increíble que hasta los gigantes de la moda necesiten de mecenas (como antaño los artistas clásicos) para poder sobrevivir en este voluble mundo donde lo que se estrenó ayer, ya es antiguo hoy.
Falleció el domingo pasado a los 71 años en su casa en París, después de padecer una larga enfermedad que lo obligó a planear su sucesión antes de alcanzar la edad de jubilación.
Hace 20 años, él y su socio,
Pierre Bergé, admitieron en la marca a inversores externos para asegurarse de que la casa de moda sobreviviría a su diseñador. Incluso a pesar de que entregó las riendas de la empresa antes de su muerte, no las tienen todas consigo en la actualidad.
Aunque está claro que el nombre de
Saint Laurent perdurará para siempre.
Muchas otras casas de moda han pasado apuros para llenar el vacío dejado por sus fundadores. La marca italiana
Gianfranco Ferré va por su segundo diseñador desde que
Ferré falleciera hace un año. En sus desfiles más recientes, el equipo de diseño celebró la carrera de
Ferré con recuerdos de modelos nostálgicos en vez de una colección innovadora, por ejemplo.
Acabo de leer un artículo de la cantidad de capital externo con el que cuenta la marca YSL y me asombra que a pesar de ello estén pendientes de ver qué pasará ahora con la misma.
Es una pena que lo puramente estético quede desbancado por lo meramente económico, pero es la triste realidad. "Poderoso caballero es don dinero" como dijo
Quevedo:
"Ya en 1986, al no tener herederos
Saint Laurent ni
Bergé, decidieron vender una participación al financiero italiano
Carlo De
Benedetti, con la esperanza de que su respaldo ayudara a la empresa familiar a transformarse en una gran compañía industrial.
En 1989, la empresa debutó en la Bolsa de París, una de las primeras casas de moda en hacerlo.
Hace 10 años, Saint Laurent comenzó a retirarse. Escogió al diseñador Alber Elbaz para que se hiciera cargo de las colecciones pret-a-porter y trabajó únicamente en su línea de alta costura.
Al año siguiente, la gran compañía farmacéutica Sanofi SA, que había adquirido una participación mayoritaria en la empresa de Saint Laurent en 1993, vendió la marca y su lucrativo negocio de perfumes a Gucci Group.
Los nuevos dueños de Yves Saint Laurent inyectaron millones de dólares a la marca. Inauguraron tiendas, lanzaron perfumes e incrementaron la publicidad. Las pérdidas, sin embargo, se continuaron acumulando.
En 2004, Gucci Group nombró a Pilati como diseñador jefe y luego designó una nueva cúpula ejecutiva. Ahora, Gucci Group está convencido de que Yves Saint Laurent ha salido de su bache. El año pasado, las ventas saltaron 14%, a 334 millones de dólares, y las pérdidas operativas de la división se redujeron de 76,2 millones a 49,7 millones de $.
Gucci Group dice que la marca necesita 466,7 millones de $ en ventas anuales para dejar de arrojar pérdidas".
Así que después de conocer todo el entramado económico-financiero que hay detrás de una imagen de moda glamurosa debo dejar de tener mentalidad bohemia y hago público que yo también admito a mecenas....Ahí queda eso.